Los de Sergio Irles resisten la presión final de la Universidad de Oviedo para sumar su cuarta victoria consecutiva (95-97)
Recoletas Salud Salamanca continúa imparable en este inicio de temporada. Los salmantinos sumaron su cuarta victoria consecutiva tras imponerse por 95-97 a la Universidad de Oviedo en un encuentro de máxima igualdad, con alternativas constantes en el marcador y un desenlace de infarto.
Desde el salto inicial, ambos equipos dejaron claro que no iban a guardarse nada. Las canastas entraban en ambos lados de la pista, con un juego dinámico en el que hubo espacio para todo: contraataques, acciones elaboradas y puntos desde la línea de tiros libres. Javi Barroso mostró su valentía en ataque, mientras el marcador reflejaba la igualdad entre los dos conjuntos (23-23).
El segundo periodo mantuvo el mismo guion: un constante intercambio de golpes en el que ninguno conseguía abrir brecha. Eche volvió a demostrar su capacidad para aparecer justo cuando el equipo lo necesitaba, mientras Jorge Morán disfrutó de sus primeros minutos en liga tras superar su lesión. También destacaron las buenas acciones de Derrick P. y Martín, que contribuyeron a mantener al conjunto salmantino en la pelea. Recoletas apretó en el tramo final para marcharse a vestuarios a tan solo dos puntos (49-51).
Tras el descanso, el ritmo no decayó. En apenas tres minutos, el marcador ya señalaba un ajustado 59-57. Javi Barroso protagonizó una buena acción individual para penetrar por la izquierda y anotar, pero el conjunto asturiano seguía defendiendo su ventaja. Recoletas necesitaba un punto más de intensidad y constancia para cambiar el rumbo del encuentro, y lo encontró en los minutos finales del cuarto. Los salmantinos dieron la vuelta al marcador gracias a una defensa más sólida y aprovecharon una contra culminada con un triple de Martín para establecer el 72-77 con el que afrontar los últimos diez minutos.
Todo quedaba por decidir. La tensión aumentó en un último cuarto en el que cada posesión podía resultar determinante. El Recoletas debía jugar con cabeza, evitar errores y gestionar la ventaja ante un rival que no iba a rendirse. A mitad del periodo, los salmantinos mantenían el control con un 86-91, pero la Universidad de Oviedo siguió apretando hasta situarse 92-95 a falta de un minuto.
Llegaba el momento de resistir. Con el partido en un puño, cada decisión pesaba y el margen de error era mínimo. En una de las últimas posesiones, la defensa de Eche sobre el balón forzó una salida por banda que devolvió la posesión al Recoletas. Con apenas dos segundos por jugarse, los locales tenían poco margen para cambiar el desenlace. El conjunto salmantino aguantó hasta el final y certificó una victoria agónica por 95-97.






